La Coctelera

Tribulaciones de un guionista

4 Agosto 2009

CIEN RAZONES PARA EMIGRAR / 20

Me acaba de llegar por email esta carta, firmada -dicen- por cineastas como Carlos Saura, Cesc Gay, Isabel Coixet, Fernando Trueba y Montxo Armendáriz. Para adherirse, escriban adjuntando su número de DNI a

lola_mayo(ARROBA)yahoo(PUNTO)es

A mí hay cosas que no me gustan en la carta, pero comparto el espíritu. Sin embargo, no voy a firmarla. Desde luego que estoy en contra de la dichosa Orden Ministerial. Pero las adhesiones por email no tienen la menor credibilidad. Y sobre todo, YA ES CASUALIDAD que el Ministerio haya esperado al mes de agosto para preguntar por la opinión de los afectados, ¿no?

Vamos, que yo no escribo en papel higiénico. Que les divierta su puta madre.

Los directores y productores de pequeñas y medianas producciones del cine español hemos recibido con sorpresa el contenido del borrador de Orden Ministerial de desarrollo de la Ley de Cine. Esta Orden parece ajena al espíritu de esta ley aprobada en el Congreso de los Diputados. Sentimos que más bien parece una orden dictada por un Ministerio de Industria que por el Ministerio de Cultura.

Por primera vez, las ayudas del ICAA se concederán en función de si una película es cara o barata, no según su contenido o su interés para el público.

El borrador de Orden establece que, para obtener el mínimo de puntuación por el que se otorgan automáticamente subvenciones, será necesario que el productor invierta un mínimo de 2 millones de euros. Hablamos entonces de que el Estado premiará películas de 3 ó 4 millones de euros de presupuesto. Y nos preguntamos, ¿por qué necesita dinero quién ya puede obtenerlo con el éxito comercial? ¿Se concede dinero público a quien tiene capacidad de generar beneficios, al que está seguro de ser rentable?

El cine que este borrador de Orden pretende desterrar, ése que se hace con menos de dos millones de euros de inversión de un productor (a veces con muchísimo menos), es el cine hecho por pequeñas y medianas productoras, que emplea a gran cantidad de técnicos y que es un cine con valor añadido. Es el cine que está defendiendo la cultura española en docenas de festivales, el que se está exportando y vendiendo, el que se carga de prestigio cada año en el mundo entero, el que llena salas en festivales, universidades, museos, embajadas o sedes del Instituto Cervantes.

Repetimos que creemos que el borrador de Orden no se corresponde con el espíritu de la Ley de Cine, que defiende el cine español como cultura en su pluralidad de contenidos, valores y presupuestos. La Orden, por el contrario, es partidista, apoya solamente a los grandes, a aquel empresario que, al producir una película, pretende exclusivamente obtener rentabilidad económica . Recibe dinero quien ya lo tiene o quien está seguro de generarlo.

Ninguna industria se basa en un único tamaño ni en un único modelo de producto, desde los coches hasta los secadores de pelo. La salud de una cinematografía reside en los diferentes productos ofrecidos al espectador. Hasta el tan repetido modelo estadounidense cumple con esto. Y nadie, hasta ahora, ha podido demostrar en la historia del cine que una película de 10 millones de euros sea mejor que una de 1 millón. Si se pretende limitar el exceso de producciones, hay otros métodos para hacerlo... Paradójicamente, el Ministerio de Cultura parece tenerle miedo a la palabra cultura.

La Orden, además, sube el techo de espectadores necesario para recibir una subvención hasta una cifra desmesurada: 70.000. Al cine español medio no le queda otra forma de “puntuar” que la obtención de premios en festivales de prestigio. Porque, sorprendentemente, y esto nos parece gravísimo, lo que puntúa no es la participación en un festival, sino la obtención de galardones. Es decir, no basta con participar en la Quincena de Realizadores de Cannes, por ejemplo, sino que además hay que ganar un premio. Y aún así, siempre puntuará más una película de presupuesto elevado que la Palma de Oro, o un Oscar, por ejemplo.

Este nuevo y grave estado cosas tiene como consecuencia directa la eliminación de facto de alrededor de un sesenta por cien de la producciones anuales, que son de hecho las que producen un cine de diversidad cultural, de una mirada en gran medida diferente e innovadora. Además, puede generar la pérdida de empleo de una gran masa de trabajadores del cine y audiovisual, con el drama que ello supone.

Sentimos además que esta orden puede generar picaresca entre los poderosos. Puede ocurrir que la subvención se convierta en puro beneficio para una gran productora que realmente no necesitaba el dinero público para sacar adelante su producción. Este tipo de regulación fomenta además un tipo de concentración empresarial que conduce a prácticas monopolísticas.

En resumen, los directores y productores españoles de pequeñas y medianas producciones defendemos nuestro derecho a crear dentro del sistema, a crear un cine plural y vivo. Y protestamos por el contenido de una orden que aplaude a los grandes, a los ricos, a los que tienen mucho, a las empresas que, aparentemente, menos lo necesitan. Y esto refleja el momento social y económico que vivimos. Como decía la Biblia: “A quien más tiene, más se le dará y tendrá en abundancia, y al que tiene poco, aun aquello que tiene le será quitado" (Mateo, 13-12).

servido por pianistaenunburdel 8 comentarios compártelo

8 comentarios · Escribe aquí tu comentario

Toni Nievas

Toni Nievas dijo

Hola, estoy rodando otra peli sin pasta, aun no sé muy bien para que cojon...la primera tiene que salir algun dia en d.v.d...te muestro un trailer de domingueros. Otro futuro fracaso de cine balear directamente al v.h.s
http://www.youtube.com/watch?v=2hj7VKqw03w
Un saludo.

4 Agosto 2009 | 09:38 PM

Juan Nadie

Juan Nadie dijo

Pufff, a mi ese final citando a la Biblia me da MUY MAL ROLLO

4 Agosto 2009 | 10:58 PM

Precario Pérez

Precario Pérez dijo

Yo, voy a firmar. Quiero que se sigan haciendo películas que llenen las salas de las embajadas y de las sedes del Instituto Cervantes. ¿Qué harían en esos sitios sin cine español barato? Canapés y libertad creativa para todos.

Y mucha laicidad:

"Las limosnas deben ser empleadas en los necesitados, los indigentes, a retribuir a quienes las recogen, a unir los buenos corazones, a liberar esclavos, a liberar a los insolventes, a favorecer el camino de Dios, a socorrer a los viajeros..." (Sura IX. 60. El Corán).

"No vemos las cosas tal como son, sino tal como somos" (El Talmud).

"Avanza despacio y llegarás pronto" (Tensin Gyatso, Dalai Lama).

"No te apegues a nada y nunca te sentirás defraudado" (Sivananda).

"Cuanto más firmemente insistimos en que los demás sean razonables, más irracionales nos volvemos nosotros mismos" (Chuang zi).

5 Agosto 2009 | 10:15 AM

Small Blue Thing

Small Blue Thing dijo

¿Verdad que sí?

Caso de que no sea fake, en lugar de citar la Biblia o los Oscars podrían citar la Orden.

5 Agosto 2009 | 11:21 AM

El bueno de Joe

El bueno de Joe dijo

Buenas,

En mi opinión producir películas sin rentabilidad económica me parece aberrante, por supuesto que la cultura ha de contar, pero que unos cuantos le digan al resto lo que es cultura no me parece bien. Decir que el valor cultural de una película está reñido con su rentabilidad es una idea equivocada, peor aún, es una excusa. Si el guión es bueno, debiera hacerse una buena gestión comercial, diferente a la de un blockbuster, pero con un recorrido que la haga rentable o al menos que no palme pasta. En otras palabras, esto es un trabajo de equipo y aúna a diferentes profesionales, desde el director al tío de marketing (si amigos, las películas exigen marketing por mucho que a algunos esa palabra les parezca pura perversión). Si no tenemos el talento, o las ganas o simplemente no sabemos cómo se debe hacer una película, no la hagamos.

En los últimos años hemos producido más películas que USA y Francia (ratio de películas por habitante), ha descendido estrepitosamente el número de espectadores, hemos fomentado el trabajo precario entre técnicos y artistas enarbolando la bandera de la cultura, muchas películas no se han llegado ni a estrenar... Todos nos quejamos y aquí sólo viven bien algunos, no quiero ni pensar que algunos de los que viven de puta madre son esos que promueven este comunicado, denuncia o como quieran llamarlo (no quiero ni pensarlo porque me cabreo, veo justo que se ganen bien la vida porque hacen películas decentes pero si son incapaces de ver que algo marcha mal en nuestro cine o si creen que la atomización de la industria y el fomento de más y más pequeñas producciones que fomentan el trabajo precario es la solución, entonces me cabreo).

Pretender que el productor de una película que no es rentable reciba dinero es tremendo (al igual que es una aberración dar dinero a quién ya tiene una película rentable), equivale a decir que puede rodarla y meterla en un cajón, ya que al ser tan buena y de tan alta calidad artística ya esta justificado el dinero invertido. Es la trampa del productor para no trabajar, para no esforzarse en la búsqueda de financiación, profesionales adecuados, análisis de la situación y posibilidades de la película que quiere hacer... La culpa siempre será de otros, principalmente del público, ya que con tanto OT y Gran Hermano no regula bien. El caso es que yo conozco varios de estos productores de películas no rentables que ganan mucho dinero a costa de subvenciones, bajos presupuestos, trabajo precario (por supuesto no contratan nunca a un tío que venda la peli, haga un plan de lanzamiento o algo que remotamente se le parezca, ese buen dinero se lo ahorran para sus bolsillos) y demás aberraciones sistémicas. ¿Tenemos que seguirlos apoyando?

Una última cosa, los técnicos no necesitamos que nos defiendan, mucho menos que nos defiendan los que en esto tiene cierta posición de fuerza, lo que necesitamos son salarios dignos, oportunidades y que nadie se llene la boca haciendo o diciendo cosas por nosotros. Yo me esfuerzo por dejar cada día lo mejor de mi, trabajo por un salario ridículo y me esfuerzo por ser mejor en lo que hago todos los días, no me parece mal del todo que se premie a quien hace las cosa bien, se esfuerza por hacer una película ocupando todos los puestos que ésta requiere y paga salarios dignos, esto es caro y exige esfuerzo. Esta bien que eso lo aprendan algunos. Si se hacen menos películas pero de más éxito... oferta y demanda (otra aberración para la cultura, pero el pan nuestro de cada día para el grueso de mano de obra barata y profesional que mantenemos esto).

Bien, disculpad las faltas de ortografía y cualquier cosa que pueda sonar altisonante u ofensiva, desde luego no es mi intención en ningún caso.

Salud y suerte a todos!

PD: Hay una cita de la Biblia prácticamente para todo en esta vida y a mi me da muy mal rollo que terminen mentándola.

5 Agosto 2009 | 01:22 PM

Small Blue Thing

Small Blue Thing dijo

(perdón, mi "¿Verdad que sí?" no iba dirigida a Precario Pérez, Allah me libre, sino a Juan Nadie, porque creo que a los dos nos huele a fake)

Joe el Bueno, en todo caso, no creo que el contenido del mail sea decirle a nadie lo que es y lo que no es cultura, sino que con las ayudas públicas _y no sólo en cine_ se está llegando a la misma paradoja que con los préstamos bancarios: te prestan dinero si demuestras que ya lo tienes. Una película que tiene una inversión mínima de dos millones de euros puede o no necesitar ayudas o adelantos (que es en lo que consisten las "subvenciones" famosas); pero si el requisito mínimo para optar a estas es hacer una inversión mínima de ese pastizal, ¿qué ocurre con obras de menor envergadura?

No es una tontería concluir que a algunos productores les cueste mucho más, en proporción, levantar una obra de un millón de euros que a otros una de cuatro millones. El presupuesto, en efecto, no dice nada de cómo será el resultado final (y desde luego, una producción barata no tiene por qué no ser rentable o no pretenderlo).

Pero, por el mismo motivo, el presupuesto no puede ser el criterio-filtro para apoyar el esfuerzo.

En las últimas subvenciones del IVIMA en Madrid, tenías que tener una cuenta vivienda con poco menos de lo que te pedirían en una inmobiliaria antes de la crisis. Optabas, eso sí, a un piso nuevo, pero si no tenías el dinero, no había vivienda social que valiera. En este sentido, si tienes una empresa pequeña y quieres elevar tu producción (con una película, que es a lo que te dedicas), es una locura que para optar a ayudas estatales tengas que demostrar, precisamente, que no las necesitas.

5 Agosto 2009 | 01:55 PM

El bueno de Joe

El bueno de Joe dijo

Perdona Small blue thing, no debí extraer conclusiones de frases como esta: "Es el cine que está defendiendo la cultura española en docenas de festivales, el que se está exportando y vendiendo, el que se carga de prestigio cada año en el mundo entero, el que llena salas en festivales, universidades, museos, embajadas o sedes del Instituto Cervantes."

7 Agosto 2009 | 02:48 PM

Small Blue Thing

Small Blue Thing dijo

Pues no sé si debiste, pero desde luego, concluir de una frase _no muy bien escrita, por cierto, vuelvo al fakeísmo_ en lugar de de todo el texto es poco recomendable, diría.

Y en esa frase pone, de hecho, "se está exportando y vendiendo".

8 Agosto 2009 | 01:51 PM

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