CIEN FRASES PROHIBIDAS / 1
El otro día estaba escribiendo la tercera entrega de la serie "Las Cien Peores Personas de España", y ocurrió algo que casi nunca me ocurre: el post se borró. Y no hubo manera de recuperarlo. Normalmente, cuando escribo, tomo las elementales medidas de seguridad para que no ocurran esas cosas. Pero esa vez no lo hice. Raro en mí. Así que decidí tomarlo como una señal. Una señal de que debería abandonar esa serie. ¿Quién soy yo para afirmar que Enrique Dans o el padre de Mariluz son dos de las cien peores personas de España?
Pero no vayan a confundir esto con un síntoma de sensatez. En primer lugar, y conociéndome, es perfectamente posible que pasado mañana me dé la ventolera y vuelva a la carga con la serie. Pero mientras tanto, comienzo hoy otra retahíla de post que planeo mucho más breves, además de necesarios, y que hará las delicias de propios y extraños:
CIEN FRASES PROHIBIDAS
Cien frases que, a partir de ahora, ningún periodista debe volver a usar en ningún medio impreso. Cien frases que ya se han utilizado hasta la saciedad, el vómito, la úlcera y la muerte. Aprovecho para invitar a la Real Academia de la Lengua a utilizar esta serie para justificar su sueldo de una manera más original que editando año tras año su fútil diccionario: mójense de una vez y publiquen de manera oficial (Real, vaya) que usar estas frases es de mal gusto y contrario a la norma académica.
Y la primera frase prohibida -espero que les haya producido un retortijón al leerla más arriba- es ésta:
Hará las delicias de propios y extraños
O, para el caso, cualquier frase que comience por "hará las delicias de".


Ángel dijo
¡Dantesco! ¡Dantesco!
Y la versión 2.0: ¡eDanstesco! ¡eDanstesco!
28 Julio 2009 | 06:48 PM