LINO PORTELA EN EL PAIS DE LAS MENTIRIJILLAS
Alguna vez he dicho por aquí que, en las redacciones no especializadas, siempre se encargan los artículos sobre cine a gente que no tiene ni pajolera idea de cine. Cuando no, directamente, al tonto de la casa.
La razón es muy sencilla: los periodistas no especializados saben de cine (de audiovisual, en general) lo mismo que mi portero. Su relación con el cine y la televisión es la misma que la de la prensa rosa. Sólo les importan los escándalos, las anécdotas y las caras famosas. Sus artículos están llenos de tópicos y de bobadas. Y es que cuando uno escribe sin conocimiento de causa, lo normal es que diga tonterías.
Es asqueroso, pero pasa en todas partes. Lo que no pasa en todas partes, y es totalmente intolerable, es que el redactor de turno manipule declaraciones, tergiverse opiniones, y se invente mentiras. Y eso es exactamente lo que hace Lino Portela en El País.
Desconozco las aptitudes de Lino Portela como redactor musical, que creo que es su especialidad: ha sido redactor en 40TV y en Rolling Stone, entre otros medios. Las desconozco, y me importan un rábano. Como me importa un rábano si Borja Hermoso tiene tres doctorados o habla cinco idiomas: cuando escribe de cine, apesta.
En enero pasado, Lino Portela publicó un artículo sobre Hugo Martín Cuervo, el director más joven jamás nominado al Goya.
En opinión de mucha gente, el titular, “Quiero el Oscar antes de los 30”, dejaba al nominado en evidencia. Pues bien, Hugo Martín Cuervo jamás pronunció esa frase. Una frase que aparece entrecomillada y destacada como titular. Curiosamente, el director recuerda que, durante la entrevista, Portela insistió en hacerle preguntas un poco raras: “¿te gustaría ganar un Oscar?”, “¿te gustaría que fuese antes de los 30?”. Preguntas cuya respuesta iba a ser, evidentemente, afirmativa.
Igual soy muy malpensado, pero yo diría que Lino Portela ya tenía decidido el titular antes de hacer la entrevista. Yo diría que vio a un chico de 21 años, criado en una familia de cineastas, y decidió que era un niño de papá al que había que dejar como un gilipollas. Aunque fuese con un titular falso. Pero igual es que yo soy muy malpensado.
El pasado fin de semana, El País Semanal publicó una lista de 100 breves bajo el título Retrato de un País. Uno de los artículos era de Lino Portela: el retrato de David Moreno, guionista en Círculo Rojo y Hospital Central, entre otras series.

No sé lo que duró la entrevista. No sé qué le preguntó Lino Portela a David Moreno. Pero sé positivamente que David Moreno:
- No ha trabajado nunca en Amar en Tiempos Revueltos, como escribe Lino Portela.
- No cobra 2.000€ al mes, como escribe Lino Portela.
- No afirmó ni una cosa ni otra en su entrevista con Lino Portela.
Es más, David Moreno no pronunció ninguna cifra en toda la entrevista. De lo que se deduce que Lino Portela, cuando escribe sobre cine y televisión, es un sinvergüenza. Un plumilla de cuarta. Un rellenador.
Lino, es evidente que conoces el famoso aforismo: no dejes que la realidad te estropee una buena noticia. Es una frase memorable, pero creo que te la estás tomando demasiado al pie de la letra. Sólo es una recordatorio de que al escritor no debe importarle sólo el qué, también el cómo. Es una forma poética de subrayar que toda escritura presupone una elaboración, una manipulación. Que la realidad necesita que se le dé una forma narrativa para ser interesante. Y que eso implica un poco de corte y confección, lo cual no es malo en absoluto.
Pero de ahí a entrecomillar y poner de titular una frase que jamás se pronunció, hay una distancia. De ahí a inventarte el curriculum y el sueldo de tu entrevistado, va un trecho. De ahí a mentir, media un abismo.
Sobre todo, Lino, porque el aforismo se inventó para preservar las buenas noticias, no la morralla banal que tú escribes.






denosque dijo
Al hilo de esto, recomiendo el libro "Desinformación: cómo los medios ocultan el mundo" de Pascual Serrano.
2 Julio 2009 | 12:49 PM