PROYECTO DE ORDEN MINISTERIAL
Lo habrán leído en los sitios decentes o en los estercoleros: el Ministerio de Cultura envió ayer, 17 de junio, a los representantes del sector cinematográfico, el proyecto de Orden Ministerial para desarrollar la Ley de Cine.
El Guionista Hastiado hace una interesante reflexión sobre los aspectos positivos, negativos y ni fu ni fa del texto. Naturalmente que sólo es un borrador, y por tanto necesita un voto de confianza. Sobre todo porque ha sido enviado a los representantes del sector para hacer una ronda de consultas. Teniendo en cuenta la profesión de la Ministra, es de esperar que dichas consultas sean hechas con la intención sincera de mejorar el texto.
Pero en resumen, y por mucho que puedan mejorarlo, puede afirmarse que, en un 90%, lo que el Ministerio ha enviado ayer al sector es UN ROLLO DE PAPEL HIGIÉNICO. O al menos, tiene la misma utilidad.
No me interpreten mal: yo no me apunto a la moda de meterse con la Ministra (y menos, por Dios, usando chuscos juegos de palabras con su apellido). Respeto su trabajo y asumo que su margen de movimientos es muy limitado. Por motivos políticos, financieros, de orden práctico... Los que sean. Pero respetando a Ángeles, he de decir que me indigna el resultado.
Me indigna que la revisión de la Ley del Cine no regule los derechos de autor que genera el DVD y cualesquiera otros medios de explotación presentes y futuros.
Me saca de quicio que se siga con la hipocresía de ayudar a las películas según su éxito comercial. Los éxitos comerciales, señores, no necesitan ayudas. Lo que necesita ayuda es el tipo de cine que no puede pelear en el ámbito comercial. Y la tercera vía siempre será un motivo de vergüenza para el cine español. Esa mierda es la responsable de la mitad de los problemas que tenemos ahora. Es un imán para los filibusteros. Todo el mundo, pero TODO EL MUNDO del cine sabe que, cuando una película no recauda suficiente para llegar a la subvención, la práctica habitual es "comprar" las entradas que faltan para llegar a la subvención. Se hace un apaño con las salas de cine y a correr.
Hasta que no se retire esa medida absurda, el gremio de la producción estará contaminado de buscavidas y salteadores, que son los que joden el tinglado y hunden el trabajo de la gente decente. Acaben de una vez con la tercera vía o metan en la cárcel a media docenda de esos sinvergüenzas (y a los cines que colaboran con ellos... y a los funcionarios que han hecho la vista gorda todo este tiempo, sabe Dios a cambio de qué.)
Me pone de los nervios que pretendan ayudar a las película según los premios que ganen. Pero ¿no tienen bastante con la corrupción de la tercera vía? ¿Quieren además corromper a los jurados de festivales? ¡Ayuden a la distribución de películas! ¡Pongan dinero para que las productoras pequeñas puedan asistir a mercados y festivales internacionales! ¡Paguen el viaje a Sundance del cortometrajista seleccionado!
Me da ganas de gritar que pretendan conseguir que los guiones subvencionados lleguen a rodarse. ¡Señores, esto es una industria! La iniciativa privada no debe incentivarse. Lo que debe hacerse es proteger al empresario que demuestra iniciativa. El espíritu de la subvención a desarrollo de guión es permitir que los guionistas puedan crear contenido alternativo a lo que las corrientes comerciales demandan. Ideas independientes del establishment. Savia nueva. Lo que ocurra después con esos guiones no depende del Ministerio de Cultura. Depende del más puro azar. No creen monstruos de Frankenstein: si nadie quiere hacer la película, LO MEJOR es que no se haga.
¿Y 43.000€ para escribir un guión en un año? ¿Por qué no les ponen un yate, de paso? 24.000€ en un año son 2.000€ al mes. Yo creo que no está mal, y ojo que me he presentado más de una vez a la subvención. Soy parte interesada. Pero no nos pasemos: esos cuatro millones de pelas son una ayuda para no tener que currar de camarero mientras escribes. No es un sueldo: el guionista mantiene los derechos del guión. O sea, que si lo vende, aún puede sacarle otros 36.000€ o más. Lo dice el Hastiado y cae de su propio peso: es mejor premiar a 25 guiones con un dinero suficiente, que a doce con una barbaridad.
¿Quieren proteger al gremio del guión? Exijan a las productoras un contrato avalado por el sindicato de guionistas como condición sine qua non para recibir CUALQUIER ayuda. Auditen a las productoras: que demuestren que los pagos al guionista se realizan. Avalen ustedes los mínimos salariales de los sindicatos. Mientras sigan ustedes poniendo dinero en manos de cazadores de fortunas, todos los gestos amables hacia los autores se quedarán en eso: pantomimas.
Y por cierto, puede que esto caiga un poco fuera de su jurisdicción, pero sirva como aviso de problemas futuros: mientras no se expulse de las mesas de negociación a los "sindicatos mayoritarios", cualquier convenio que se alcance en el sector será una pura mascarada. UGT y CCOO no representan a nadie en el cine español. Aquí existe TACE para los técnicos, ALMA para los guionistas, etc. Esos partidos políticos de tercera regional que el Gobierno usa para apuntarse tantos están rozando la ilegalidad con su insistencia en firmar convenios para los que no tienen ninguna representatividad.
Me desespera que siga sin decirse una palabra de leyes antitrust. Mientras nuestras salas estén secuestradas por conglomerados multinacionales que producen, distribuyen y exhiben, todo lo que el Ministerio podrá ofrecer al cine español serán migajas. Necesitamos leyes antitrust. YA.
Y las operadoras de ADSL, a pagar. Como oímos en los Goya.
Éstas son mis primeras reflexiones, repentinas y quizá demasiado apasionadas, sobre el borrador del Proyecto. Le deseo suerte y mucho ánimo a Ángeles y a su equipo, para que pueda mejorarlo, y mucho. Talento y ganas estoy seguro de que no le faltan.



John Constantine dijo
Sinceramente: no pensarás que han puesto de ministra a Sinde por su buen trabajo o ganas de arreglar las cosas, ¿verdad? Antes de elegir ministro a alguien se tantea bien su manera de ser para que no dé dolores de cabeza.
Que yo recuerde el único ministro de la democracia que ha dimitido por no estar de acuerdo con lo que le mandaban de arriba fue José Antonio Griñán, el 1er ministro de trabajo de la era Aznar, que como era un tío competente y además empresario y no tragaba con la reforma laboral que le querían meter se fue a su casita a seguir trabajando en lo suyo, porque además no era político profesional.
Sinceramente Sinde sólo muestra personalidad a la hora de meterse con Internet (antológico su "asustante" respecto a los ebooks) . En el resto de aspectos parece una niña tímida con miedo a abrir la boca por si la caga.
18 Junio 2009 | 07:54 PM