Con todos ustedes, José Ramón de la Morena, director del programa "El Larguero" en Cadena Ser.
Muchos dirán que incluirle en esta lista es una decisión cuestionable: al ser periodista deportivo, su condición de persona está automáticamente en entredicho. Pero asumiendo que fuere persona, se ha ganado a pulso su huequito entre las cien peores de España.
¿Por qué?
El pasado jueves 11 de junio, falleció Ernesto López Feito, también periodista deportivo, y a la sazón subordinado de nuestro homenajeado de hoy. Y resulta que el amigo Joserra fue el encargado de escribir su obituario en El País (para que luego digan de decisiones cuestionables). Reproduzco a continuación el opúsculo, que también puede leerse en este enlace:
Yo comprendo que no se puede exigir a cualquiera (y menos a un señor que se gana la vida hablando de fútbol) que alcance la excelencia elegíaca de un Antonio Machado, un Miguel Hernández o un Jorge Manrique. Sin embargo, todos esos autores se estudiaban en Bachillerato, y por tanto, sí es exigible a cualquiera que escriba un obituario en un diario nacional que respete una norma básica: hablar más del muerto que de uno mismo.
Incluso cuando uno mismo es un ególatra y un cacique, de los que se hacen una mansión ilegal con piscina y toda la pesca en terreno rústico, sabiendo que le van a recalificar la finca dentro de poco, porque tiene mano en el Ayuntamiento. De los que, cuando son denunciados, usan los micrófonos de su programa para insultar al denunciante. (Por si ayuda para establecer un perfil psicológico, la finca en cuestión se llama "El Larguero".)
Uno tiene que respetar esa norma básica aunque uno gaste esta jeta de intelectual:
Cuando se muere un amigo, o escribe uno algo bonito, o le pasa el marrón a alguien capaz de hacerlo. Pero claro, es que el finado no era un amigo. Era un subordinado. Un vasallo. Y bien claro que lo deja Joserra:
Debo confesaros que yo siempre escribo a mano, con pluma o un pilot, y que era él quien pasaba estas notas a la letra de imprenta del ordenador.
"Se me ha muerto un criado", podría titularse el artículo. O ya puestos: "Se busca mecanógrafo. Abstenerse no fumadores".
Doce veces nada menos se refiere a sí mismo Joserra, si no me falla la cuenta. En 341 palabras no está mal, ¿eh? Cada 28 palabras, de media. Que si yo escribo con pluma, que si mi letra es casi egipcia (?), que si tiene mérito no discutir conmigo...
Y eso que el artículo trataba sobre un compañero súbdito recién enterrado. Si un día de estos -Dios no lo quiera- José Ramón de la Morena publicase su autobiografía, asistiríamos al nacimiento de un nuevo género literario: el yoyoísmo. Descubriríamos que Joserra se ve a sí mismo como el último hombre sobre la tierra, rodeado únicamente de criaturas ponzoñosas y abominables que, para colmo, de vez en cuando tienen el mal gusto de morirse y no venir a trabajar.
Como Robert Neville, pero en MALO.

"al ser periodista deportivo, su condición de persona está automáticamente en entredicho." ¿Perdón?
Pensaba escribir "al ser periodista" sin más. ¿He hecho mal?
Pues que le estas haciendo un flaco favor a la memoria de Ernesto, también periodista deportivo.
Coincido contigo en que De la morena es un mal bicho, pero de ahí a considerarle una de las cien peores personas de España...creo que exageras. Sin mucho esfuerzo se me ocurren candidatos con mucho más mérito.
De todas formas, tengo una pregunta: ¿son las cien peores personas vivas o de todos los tiempos?
A lo mejor ya lo has explicado, perdona si es así, no lo he leído.
Hombre, gracias por lo de los periodistas, así en general.
Quiero creer que aún queda gente que merezca la pena en la soon-to-be mi profesión. Déjame conservar la esperanza.
Una cosa en desacuerdo: se puede ser periodista (incluso deportivo) y ser buena persona.
Una cosa radicalmente de acuerdo: el sujeto objeto del post es una mala persona. Y no lo digo porque le conozca. Basta remitirse a sus actos: un tipo que va de señor justo es capaz de cualquier cacicada en su pueblo con tal de salirse con la suya. Como tú bien has sabido ver en su obituario, es un señorito de los de antes, de los del palo y tentetieso para con aquellos que no piensan como él y un soberbio de mucho cuidado cuando se le lleva la contaria. Un facha de los de toda la vida con la pátina, (autopátina diría yo) de hombre de izquierdas. Capaz de cambiar de opinión según lo que le dictan sus "señoritos· de arriba. No hay más que escuchar como ha ido cambiando su opinión sobre "la guerra del fútbol" según su empresa tomaba una postura ú otra. Eso sí, sin sonrojarse lo más minimo. Una perfecta voz de su amo.
Y lo peor, es un mal profesional porque, lejos de ser un tipo objetivo, proclama sus colores y su ideología sin ningún recato, y conforme a ella juzga. Y el que no esté con él, aviado va: de fascista para arriba.
Absolutamente de acuerdo con meterle entre las cien peores personas de España: no son sólo malos los que hacen la guerra o pegan a su mujer. Eso que se quede para los políticamente correctos...
Saludos.
Pues yo estoy (cosa rara) al 100% de acuerdo con el pianista. Aunque, corruptelas y demás al margen, es sabido desde hace tiempo. Recuerdo que en una entrevista al equipo de la Copa Davis Juan Carlos Ferrero le afeó el modo en que trabata a sus subordinados, a grito limpio y de malas maneras. De todos modos el es el mascarón de proa de lo que es el periodismo deportivo en este país casi en un 99%. "Manolos", Butano, J. J. Santos, García Caridad, Roncero, Roberto Gómez, ... Otra razón más para emigrar.
El yoyoísmo ya lo inventó hace tiempo otro gran periodista: Pedro Ruiz.
En mi época de estudiante fui a ver la grabación de un programa suyo y a todos los asistentes nos regalaron un libro titulado: "Pienso yo". No eran más que reflexiones breves de esa mente preclara. Unas risas, oye.