PROPÓSITOS PARA EL 2009
Los propósitos de año nuevo son una gilipollez. Probablemente, la más ridícula de todas las numerosísimas gilipolleces que se hacen el último día del año. Todas son ridículas, pero ésta además se proyecta en el tiempo.
¿Cuál es el gran problema de los propósitos de año nuevo? Que suelen estar presididos por un espíritu de superación personal demasiado ambicioso, y/o demasiado abstracto.
- ME VOY A PONER A RÉGIMEN.
- VOY A DEJAR DE FUMAR.
- NO VOY A VOLVER A ESTRESARME.
¿Lo ven? Mal, muy mal. Si no fuera porque se trata de una tradición estúpida, cuyo objetivo sólo es obtener la reconfortante sensación de estar ejecutando una tradición, la gente se marcaría objetivos concretos y realizables.
Verbigracia:
- VOY A PERDER 5 KILOS.
- VOY A ESTARME 15 DÍAS SIN FUMAR, A VER QUÉ TAL.
- LA PRÓXIMA VEZ QUE EL JEFE DE EMISIONES ME DIGA QUE HAY UN ERROR EN EL PROGRAMA JUSTO CUANDO ME VE PONIÉNDOME EL ABRIGO PARA IRME, JURO POR LO MÁS SAGRADO QUE ME BAJO LOS PANTALONES Y ME CAGO EN SU MESA.
¿Lo ven? Concreto. Realizable.
Como mi propósito para 2009: "comer y/o cenar en Akelarre, Arguiñano, Arzak y Berasategui".
Hablamos en un año, a ver si lo he conseguido o no.
Se admiten apuestas.



Vico dijo
Supongo que admitiras donaciones tambien, jajaja...
2 Enero 2009 | 08:56 PM