MANUAL DE SUPERVIVENCIA PARA GUIONISTAS / 16
Todo guionista profesional ha vivido el incómodo momento de llamar a un productor para recordarle que... en fin, que va siendo hora de pagar. Todos hemos tenido experiencias con productores que, a la hora de pagar, empiezan a... cómo decirlo... a renquear.
No estoy hablando de productores piratas que sugieren al guionista que trabaje sin cobrar. No hablo de bienintencionados productores primerizos que calculan mal la pasta y, en el momento de pagar, resulta que están sin blanca.
No. Es algo mucho peor.
Es el típico productor que, cuando organiza una reunión de desarrollo de guión, va posponiendo la hora de irse a comer, pensando que si la cosa termina a las tres y media, y no hay que volver por la tarde, igual se libra de apoquinar. El típico productor que, cuando hace viajar al guionista para una reunión, le pregunta si prefiere quedarse en casa de algún colega, a ver si hay suerte y se ahorra el hotel.
Cuando un productor entra en esa dinámica, suele disponer de una batería de excusas para evitar la más inefable de las vergüenzas, que para él sería decir a la cara al guionista, impasible el ademán:
¿Te importa que retrasemos un poco el pago, que me viene fatal pagarte ahora?
Buenocomotúveas...
Pero en la mente de este tipo de productor no tiene cabida pedir algo por favor cuando puede, sencillamente, agarrarlo. Como dice el viejo chiste, ¿para qué vamos a discutir si podemos arreglarlo a hostias?
De manera que el rol que acaba adoptando un guionista bienintencionado ante un productor renqueante se parece bastante al del cobrador del frac. Es humillante y descorazonador. Aunque realmente, el problema es sólo de tiempo -el productor renqueante suele acabar pagando- en el proceso se puede llegar a pasar mal. Porque los guionistas, malditos seamos, tenemos vicios incorregibles que, como todos los vicios, cuestan un dineral: nos gusta comer tres veces al día, dormir sobre colchón y bajo techo. Algunos, especialmente ambiciosos, nos creemos incluso con el derecho de formar familias. Y algunos blasfemos incluso pretendemos tener -Dios perdone mi lengua pecadora- VACACIONES.
A continuación, y para mitigar (o al menos prever) el sufrimiento de guionistas y otros clientes de productoras, el Pianista en un Burdel pasa a listar el Top 5 de las excusas (léase trucos) más usadas por el productor español a la hora de renquear en los pagos:
5. Había un error en la factura. El IVA estaba mal puesto, el CIF tenía una errata, las dietas no cuadraban con los tickets... Cualquier cosa. El truco consiste en no darle importancia al hecho de que el productor no avisó de que había ese error cuando lo vio. Sencillamente, se le pasó.
4. No me ha llegado la factura. Este truco lo conocemos todos. Está en la línea del "he cambiado de móvil y he perdido tu número" o del legendario "yo había hecho los deberes, pero se los ha comido el perro". Tiene miles de variantes: problemas en el servidor de email; inundación en la oficina; esta secretaria mía qué despistada es, un día va a haber que despedirla...
Hagamos una pausa. Antes de presentarles al ganador, al campeonísimo de los trucos, debo aclarar que la verdadera genialidad de todas estas excusas consiste en no preocuparse lo más mínimo por su manifiesta falsedad. Cuando un mago mete a un tipo del público en una caja y lo hace desaparecer, todo el mundo sabe que no ha desaparecido de verdad. Todos sabemos que se trata de un truco. Pero si se hace bien, y con mucho morro, todos disfrutamos del proceso.
De acuerdo. Con todos ustedes, el truco de los trucos:
Veinte días después, aún no había cobrado. Así que decidí hablar con uno de sus coproductores, para que hiciese de intermediario. El coproductor habló con el productor renqueante y esto fue lo que pasó:
que todavía no ha cobrado.
(Indignado)
que le pago la semana que viene!
¿Comprenden? Eso es exactamente lo que me había dicho. "La semana que viene".
Para el común de los mortales, esa expresión significa la semana que viene inmediatamente después de ésta. Pero el productor español no ha dicho eso. Sólo ha dicho "la semana que viene". No ha dicho qué semana, ni tampoco cuándo viene.
En otras palabras: Who's on first?



cntrcrrnt dijo
gracias por esta genial guia!
5 Octubre 2008 | 03:16 PM