JOSÉ MANUEL OTERO BADA Y LAS MORCILLAS MANIQUEAS
El ABC de Sevilla publicó el pasado 13 de septiembre el siguiente texto, firmado por José Manuel Otero Bada:

Naturalmente, el autor no tiene a bien poner ningún ejemplo de "morcillas maniqueas" en ninguna de las (multipremiadas) series que insulta. Lógico. La época franquista fue una abominación de tal calado que es imposible defenderla incluso desde la derecha más cavernaria. Así que el único recurso que les que queda a los fachas es hacer acusaciones infundadas y soltar el consabido "ellos también". El problema es que el "ellos también" contiene una falacia lógica: y es equiparar la etapa de la Guerra Civil con la del franquismo. Efectivamente, como dice este periodista (con perdón), barbaridades se cometieron en ambos bandos. Sí: del 36 al 39. A partir de ahí, sólo se cometieron en el bando franquista... hasta el 75. Y con la firma del Jefe del Estado al pie de las sentencias. Y en tiempo de paz.
Es la época del franquismo (y no la Guerra Civil) la que narran las series que él insulta. "Cuéntame" empezaba, si no recuerdo mal, en los sesenta. "Amar en Tiempos Revueltos", que lleva algo más de 600 capítulos emitidos, dedicó a la Guerra Civil... los tres primeros. También es sintomática tanta preocupación por la "doctrina" que se supone que destilan, cuando ambas son series dramáticas, no documentales. Y en sus tramas, la vida política española es más un telón que un motor dramático. Pero todo eso da igual. Es evidente que el autor de ese texto no ha visto lo que critica. Ni puñetera falta que le hace. Como digo, el terror de la derecha no es que se hable mal de la época franquista. Es sencillamente que se hable. Porque no se puede decir nada bueno.
Y si no, ¿qué pretende afirmar el señor (con perdón) Otero Bada cuando tilda de "lamentable" que el acercamiento al franquismo desde los medios públicos tenga siempre "el mismo sesgo"? ¿Acaso hay otro sesgo? Ilumínenos, hombre. Quítese la careta y muéstrenos su visión de la época franquista. Hasta donde yo recuerdo, en este país hay (hoy) libertad de expresión. No se censure a sí mismo, no se limite a la pobre extensión de sus columnitas en un diario de provincias: adoctrínenos usted con un guión que compense la "tabarra partidista" de la izquierda. Cuéntenos lo buena que fue la época franquista, recuérdenos las libertades y garantías civiles que tenían los españoles, háblenos de las barbaridades del otro "bando" entre el 39 y el 75. Y no se corte, que en este país la apología del franquismo no es delito.
Pero volviendo al tema que motivaba el libelo -aunque sólo sea por enseñarle un poco de rigor dialéctico a este Patrono y Miembro Fundador de la Fundación Estudios de la Comunicación- hay que recordar que la providencia enviada por Garzón puede ser una quijotada absurda, y una cortina de humo para descargar las páginas de los diarios (serios) de noticias sobre la crisis económica; pero en cualquier caso, el juez ha actuado de parte, no de oficio, respondiendo a una denuncia presentada por ocho asociaciones. De manera que los periodistas (serios) deberían buscar maneras mejores de criticarla que pedir que investigue también los desaparecidos causados por "el otro bando" (el legítimo, por cierto). En fin, cuando yo leo que han condenado, pongo por caso, al Solitario, no escribo un post diciendo "¿y por qué no investigan a mi vecino del tercero, que me quita el periódico del buzón día sí, día no?"
Presente usted una denuncia, don José Manuel. Tiene usted derecho. Reclame usted que se exhumen los restos de sus familiares asesinados por "el otro bando". Bien es cierto que el Gobierno de la República -al contrario que Franco- no auspiciaba esos crímenes, así que la calificación de "bando" es torticera y vergonzosa. Pero da igual: reclame, reclame usted. Porque hasta donde yo recuerdo, en la Ley de Memoria Histórica no hay un solo apartado que distinga a unas víctimas de otras.
Pero hablo de víctimas reales. No de victimistas, ni de señoritos con fundaciones pomposas, que se las dan de investigadores de la comunicación, cuando lo único que hacen es echar mierda al ventilador.
Por si le interesa mínimamente la verdad, le dejo aquí el Artículo 2.1 de la Ley de Memoria Histórica:
Como expresión del derecho de todos los ciudadanos a la reparación de su memoria personal y familiar, se reconoce y declara el carácter injusto de las condenas, sanciones y cualquier forma de violencia personal producidas, por razones políticas o ideológicas, durante la Guerra Civil, cualquiera que fuera el bando o la zona en la que se encontraran quienes las padecieron, así como las sufridas por las mismas causas durante la dictadura que, a su término, se prolongó hasta 1975.



albricias@yahoo.es dijo
"También es sintomática tanta preocupación por la "doctrina" que se supone que destilan, cuando ambas son series dramáticas, no documentales".
Y qué. ¿No tiene más peso en la opinión pública una serie "de ficción" que un documental?
15 Septiembre 2008 | 08:27 PM