MEME: LA DEL BONIATO
Mientras la mitad del cine español asistía al preestreno de La Conjura de El Escorial (en una de esas salas que acabará cerrando por culpa de que usted se bajó la 4ª de The Wire en la mula), los bloguionistas más hot nos reunimos en una habitación de dos por dos para ver el premontaje del próximo corto de Oriol Puig: La Lluvia en Sevilla.
Un servidor organizó la velada y posterior cena, en la que corrió el Rioja crianza, el Rueda Verdejo 100%, el pacharán casero, y en fin: el néctar y la ambrosía que nos pagamos con LAS SUBVENCIONES. Acudieron El Guionista Hastiado, El Guionista en Chamberí, Chico Santamano y Korba Bokeaga, entre otros grandes amigos que todavía no tienen blog.
Oriol Puig se ha marcado un corto tan bueno como cabía esperar del tipo que firmó Zapatos Limpios y Atracciones. Naturalmente, está protagonizado por el mesmerizante David Tiburcio. Oirán hablar de él. Del corto y del actor.
En la cena, se habló de muchas cosas, compartimos trucos y argucias para lograr MÁS SUBVENCIONES -que la droga está cada vez más cara-, y se nos ocurrió una idea: publicar algo sobre la jerga de la sala de guionistas. Como en todas las profesiones, los guionistas usamos ciertas expresiones propias para referirnos de manera abreviada a situaciones rutinarias. Por ejemplo: LA ESCENA DEL BONIATO. (Que el Guionista en Chamberí y sus compañeros llaman la del nabo).
¿Y qué es la escena del boniato (o nabo)? Pues ni más ni menos que la escena más famosa de Lo que el Viento se Llevó: el momentazo en que Scarlett O'Hara, boniato en mano, pone a Dios por testigo de que nunca volverá a pasar hambre.
Esa escena, en términos narrativos, ha sido repetida y seguirá siéndolo, desde Homero hasta que nos quiten LAS SUBVENCIONES y nos suicidemos todos en masa, para regocijo de la derecha española.
En todas las telenovelas de la historia hay, como mínimo, una gran escena del boniato. De manera que, cuando estamos escaletando una serie, y vemos el momento de que un personaje protagonista, ante una encrucijada vital, haga una solemne reafirmación y/o un juramento de futuro, generalmente en forma de monólogo, no tenemos que soltar toda esa parrafada. Basta con decir: aquí va la del boniato, y todos nos entendemos.
Pues ahí va el meme: Hastiado, Chamberí, Santamano, Bokeaga, Ángela, Miss Julie, ¿qué otras expresiones usáis vosotros en vuestro trabajo diario?
Si no te pone los pelos de punta, es que estás muerto.




M dijo
Me dais más envidia que esa gente que veo en las mesas fuera de los bares comiéndose unos huevos con chorizo y mojando pan en la yema (cuando tengo prisa y hambre y no me puedo parar a comer, claro).
-Mamá, yo quiero ser guionihta.
(... y no estudiante en la Ecam o Tantan (por eso que parecen tener la organización precaria de los apalaches)
5 Septiembre 2008 | 03:50