A veces me escriben lectores preguntándome qué hay que hacer para ser guionista. En general, me halaga que la gente me pida consejo, y siempre contesto.
Pero me inquieta que, aun después de leer este blog, no haya quedado clara una idea fundamental. Así que ahí va, para todo aquel que se lo estuviera preguntando:
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PARA SER GUIONISTA
HAY QUE ESCRIBIR GUIONES.
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Hala. Nada de sobreentendidos. Perogrullo strikes back.
Y creo que es bastante necesario aclararlo, porque he mantenido diálogos como el siguiente con gente de probada inteligencia y sobrada capacidad:
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No se lo dejé.
NO TE LO VOY A DEJAR.
(Es que sé que está leyendo esto.)
¿Quieres un guión? Yo te dejo guiones. Pero Syd Field no, por el amor de Dios. Cualquier cosa menos Syd Field, Robert McKee o Linda Seger. ¿Qué diablos ha escrito esa gente? Es como pedirle clases de guitarra a Diego Manrique.
Si este amigo, que ya ha escrito un montón de prosa, y bastantes guiones de radio, se levanta una mañana pensando una cosa tan alucinante como “quiero aprender a hacer guiones, pero sin hacerlos”, figúrense la cantidad de indocumentados que habrá pululando por el mundo con la misma intención.
¿A alguien se le ha ocurrido que se puede ser mecánico sin mancharse las manos? ¿Arquitecto sin pisar barro? ¿Pescador sin mojarse el culo? ¿En qué momento se ha generalizado la idea de que se puede ser guionista sin escribir? ¿Y por qué?
Si hay algo que se aprende escribiendo guiones, es que hay un montón de pasos intermedios entre la obra del escritor y el público que la recibe. En el proceso de producción, los guiones sufren todo tipo de trasnformaciones. Unas imprescindibles, otras arbitrarias, muchas de ellas desastrosas y algunas absolutamente geniales.
Pero nada se interpone entre un escritor y una hoja de papel. Nada, excepto la pereza o la cobardía. No hay que pedirle permiso a ningún gurú para ponerse a escribir. No hay excusas para no escribir. Leer a Syd Field antes de haber escrito un guión entraña un tremendo riesgo de contraer el temible síndrome de Tío Vanya.
Ayer, contestando a un lector que me preguntaba cómo llegar a trabajar de guionista, pero sin aclararme si había escrito algo alguna vez, me salió esto:
Si no has escrito nada aún, mi primer consejo sería ése: de momento, escribe. Esta es una carrera de fondo, así que cuanto antes empieces, mejor. Las mil primeras páginas es casi imposible venderlas.
Pulsé el botón de enviar y me quedé pensando. La frase me había salido como una hipérbole, pero es terroríficamente certera.
Seguro que hay excepciones. Siempre las hay. Pero casi todos los guionistas que conozco (y que ustedes conocen) llevan detrás una larga retahíla de guiones, buenos guiones, que no llegaron a nada. Mil páginas de ellos.
Yo tengo a las espaldas, al menos que recuerde, un largometraje en solitario y dos en colaboración; un par de biblias y capítulos piloto para televisión; una media docena de cortometrajes; diez o doce sinopsis, y centenares de escenas sueltas. Y no hablemos de poemas, relatos breves, artículos y pruebas de guionista.
Todo sin vender. Ni ganas.
Y tampoco es para tanto, ¿saben? Las mil primeras páginas es lo que tienen. Sólo son el calentamiento. Mientras algunos aprenden a escribir guiones, otros los escriben. Al final, ¿quién sabe más?

Voy a comprobar si es verdad lo de que contesta siempre, y para que no se me enfade le adjunto un par de cosas que he escrito.
Muy bueno, yo lo he vivido en otros campos, la gente cree que existe un truco o una manera de hacer que los expertos no quieren contar y que guardan con recelo, ese truco no es otro que experencia y horas.
Hola, Pianista. Soy guionista de ficción para tele y he empezado a leer 'El manual del guionista', de Syd Field. La verdad, para el registro que trabajo, el libro me sirve más bien de poco, pero aun así, los cuatro parámetros de creación del personaje (actitud, punto de vista, necesidad dramática...) me son realmente útiles. Ah, también tengo a las espaldas muchísimos relatos breves, artículos y demás; sin vender, por supuesto. Y sin ganas de hacerlo.
Y dejo el currículum. ¿Qué libro me recomiendas para, al menos, contrastar lo que explica Field? ¿Algo de David Mamet, por ejemplo?
Bueno consejo, como siempre.
Se podría decir lo mismo a los aspirantes a cortometrajistas, directores, cineastas, etc: graben más de mil minutos si hace falta, y no piensen en venderlos.
salud
No puedo estar de acuerdo con lo que dices. He leído a toda la gente que mencionas y no me parecen abominables en absoluto. Es verdad que Syd Field peca de ortodoxo y mecanicista, pero Linda Seger está muy bien para hacerse una idea de qué va esto de escribir guiones. Y el de Robert MacKee es un manual bastante decente, aunque él me parezca un imbécil.
La formación es tan importante para un guionista como para cualquier otro profesional. Sí, ya sé que hay mucho autodidacta por ahí que presume de listo, pero hasta ellos han leído cositas (y no me refiero a guiones, precisamente).
Un saludo.
Vale tío, eres el puto amo... ¡pero déjaselo, hombre! (el libro, se entiende) Vamos, que según tu teoría si quiero ser pianista (uy, nunca mejor dicho) tengo que ponerme a aporrear el piano de la abuela Federica como un poseso hasta que se alineen los planetas y un día para alivio de los sufridos vecinos me salga algo parecido a una melodía... Para ser guionista hay que escribir, por supuesto; hay que leer, también; leer guiones, fantástico; leer libros sobre cómo se escribe un guión...¡nooo, ni de coñaa, eso es la muerte! ¿Y si leer al ínclito Field despierta en algún sujeto el gusanillo de la escritura de guiones y el tal sujeto empieza a escribir cual Stephen King enloquecido? ¿Qué pasa entonces? ¿Ya estás contaminado para siempre por leer esos abyectos planfletos? Pregunto, pregunto, pregunto...
Ups... panfleto.
Pianista, a veces me pregunto si es usted mi Tyler Durden.
A ver, es mi primera vez en esto de postear en un blog de guionistas, y soy asiduo de usted y del hastiado.
Creo que tiene razón. A mí aún no me han pagado un duro por lo que he escrito, llevo dos largos, unos doce cortos, relatos, poemas, y ahora estoy en una serie (pero de prácticas)... los han leido poca gente, los cortos se han rodado menos de la mitad y sé que la mayoría de lo que escriba no llegará ha rodarse. Para empezar, escribir un largo (al menos yo) no es escribir 120 folios, eso es una cuarta parte, o menos, del trabajo realizado entre reescrituras, notas y personajes.
Hasta ahí plenamente deacuerdo con los mil folios, y además teniendo en cuenta que escribir mil no es garantía de que lo siguiente ya sea bueno o vendible.
Ahora bien, mi postura ante los manuales es como con la vida: todo vale. Sí, todo puede ser la puta hostia. Coge lo bueno que haya en cada cosa y hazlo tuyo, aprovéchalo. Y si no sabes ver lo "bueno" que pueda haber en un manual, al igual que si no sabes disfrutar de lavar los platos(por decir algo supuestamente detestable)... peor para tí.
Pero éste creo q es mi pequeño consejo: no desheches nada, ni de mckee, ni de field, ni de tu vecino inepto que solo protesta por el ruido, pero del que quizás saques la inspiración para un personaje, un corto o te haga cambiar de casa para al hacerlo conocer en la mudanza a un productor ejecutivo que pasaba por ahí y que justamente necesita un guionista.
Y a quien está empezando: más que escribir mucho (que también) que medite sobre lo que quiere escribir. Escribir es fácil (papel y lápiz) lo difícil es saber qué escribir. Y en la búsqueda de ese "qué" inundaos de vida. Todos los conocimientos que creais que os puedan servir cogedlos, siempre.
Perdón por la extensión, a pesar de q era mi primera vez... he durado.
Aunque no tenga nada que ver, o quizá sí, eso me recuerda a aquello de que el genio es 99% de esfuerzo y un 1% de genialidad. Imagino que al final, da igual que seas -o creas ser- el mejor guionista del mundo, si no te sientas y te pones a escribir. Y te pasas horas escribiendo.
Realmente, como en todo, sólo que supongo que parece que cuando se trata de cuestiones creativas, con tener la idea feliz, está todo hecho. Y no.
Yo aún estoy pensando en ponerme a escribir, aunque no guiones.
Vaya!, pues yo tengo en casa,-desde hace años- el de Syd Field , y a mi me parece bastante bueno, pero claro, no he leído otros.
Yo lo que llevo mal es eso de saber el final y después desarrolar el argumento, o la obra, porque como a mi me gusta sorprenderme (ja,ja,ja...), pues eso, que lo llevo claro, luego termino metiéndome en unos jardines impresionantes y opto por abandonar.
Querido maestro: Me he tomado la libertad de añadir una puntualización en mi blog al contenido de este post, en el que como siempre su docta opinión dará mucho que hablar a sus lectores, admiradores y amigos y muchos motivos para ponerle a parir a sus lectores, detractores y enemigos, que ¡mira que les gusta darle caña!.
Un saludo de su admiradora que aguarda con "la pata quebrada y en casa" a que sus metatarsianos se suelden como Dios manda y dejen de dar la lata.
Tiene usted razón, querido amigo. Ni Mckee ni narices. Es como aquello de... "¿cómo escribo un corto?"
Pues con sentido común. ¿Se entiende? ¿Hay conflicto?
Además, los modelos de los gurús yanquis no sirven para gran parte de las historias europeas y asiáticas que se ven en las películas. Sirven para "X-men 2" y material estilo David Koepp. Y el propio Koeep dice que prefiere escribir primero el guión y analizar después...
Lo dicho: tiene usted más razón que un santo.
Por cierto... ¿que opinión le merecen las ideas de Lajos Egri sobre el drama? ¿Es una buena alternativa a Mckee, Seger y Field?
Lo pregunto por aquello de que se hicieron GRANDES filmes (los mejores DE LA HISTORIA ) antes de la existencia de las "biblias" actuales...
¿Entonces el tipejo que quiera dirigir cine no le hace falta pasar por ninguna escuela ni cursillo antes, solo ver pelis y rodar mil escenas? No es una pregunta con retintín, Pianista, no tengo tanta mala lechuga... solo soy un ignorante que ve las cosas desde fuera... además, los más grandes directores (si digo ''autores'' estaría dando pista de lo que entiendo por ''grandes directores'') se dedicaron a ver mucho cine y rodar y rodar... y se saltaron las escuelas para hacer la propia. Un saludo.
Déjele el libro y que escarmiente por sí mismo...
Buenísimo el post de hoy, me ha ayudado a sonreir a horas muy tempranas.
Saludos
No estoy de acuerdo con que para escribir manuales de guión uno tenga que ser Billy Wilder. Si Linda Seger, Syd Field y Mackee no son nadie escribiendo guiones no implica que no sepan enseñar cómo se escribe un guión.
El sistema educativo se iría al carajo según esa argumentación. Pensándolo bien, tampoco está mucho más cerca del carajo.
Os cuento mi experiencia personal: llevo ya unos añitos moviéndome por el complicado mundo de los guionistas, con la meta de ganarme la vida escribiendo. De momento, he "parido" un piloto de TV de mi propia cosecha (ojalá salga pronto adelante...) y he colaborado en el desarrollo de varias biblias y pilotos ajenos, y en algún que otro guión de cine, y la verdad es que no he llegado nunca a terminarme un manual de escritura. Empecé a leerme el de Mckee, pero lo abandoné antes de llegar a su ecuador (quizá lo retome pronto) y manoseé bastante "Cómo se escribe un guión", de Michel Chion, sin llegar tampoco a terminarlo entero. Y eso es todo. Bueno, pasé tres añitos de mi juventud en una academia de guión de cine, pero para qué engañarnos, no adquirí demasiados conocimientos. Como realmente he aprendido a escribir guiones (o al menos, a empezar a escribir guiones con cierto sentido) ha sido escribiendo mucho, tirando muchas hojas a la papelera, leyendo y corrigiendo guiones de otros, viendo cine y televisión (tanto de buena como de regular o mala calidad, que de todo se aprende) y escuchando a guionistas consagrados. Ya digo, ésa es mi experiencia. No creo que los manuales sean instrumentos inútiles en la formación de un guionista, pues pueden servir de apoyo y aclarar cuestiones técnicas, pero estoy de acuerdo con el señor Pianista en que lo esencial y fundamental para ser guionista profesional es escribir mucho -lo cual sólo se consigue con constancia y disciplina- y tener algo que contar.
No creo que ninguno escriba con papel y lápiz.
Para escribir por lo menos necesitas 500 euros. Ya está. Me he creado otra escusa. Ya empezaré a escribir mañana ...
Mi experiencia al respecto, por si sirve de algo: si mal no recuerdo, mientras estaba escribiendo mi primer guión (un churro) leí los libros de Linda Seger y Syd Field. Por aquel entonces, el de McKee todavía no estaba editado en España. Los dos me fueron útiles, porque me dejaron claros un par de conceptos claves a la hora de escribir guiones. Sin embargo, leerlos no hizo que mi guión fuera mejor. ¿Por qué? Pues porque es muy distinto “saber” las cosas a un nivel teórico (como se acaban sabiendo la mayor parte de las materias que se estudian en el colegio y el instituto) y “saberlas” de verdad, o sea, interiorizándolas hasta que puedes aplicarlas de forma casi instintiva. Y eso sólo se consigue practicando, o sea, escribiendo, En eso consiste el verdadero aprendizaje. Por poner el primer Ej. que me viene ahora a la cabeza, aprender a escribir es un poco como aprender a conducir un coche. No vale con memorizar el manual que te dan en la academia. Hasta que uno no pisa los pedales sin pensar en lo que está haciendo no puede considerarse realmente un conductor. O sea, que leer manuales no hace daño a nadie (bueno, quizá el de McKee sí, por dogmático) pero a escribir, como tú dices, se aprende escribiendo. Cada vez que, tras mucho devanarte los sesos, consigues resolver un problema que en principio te parecía irresoluble, estás dando un paso adelante en tu formación como guionista. No hay otra. Sin sufrimiento y esfuerzo no hay manera de mejorar. Y en mi caso, sí que me costó unos 1.000 folios sentirme un verdadero guionista. Bueno, en realidad nunca se deja de aprender. Ah, una parte de ese proceso es ir descubriendo los temas que realmente te importan, las cosas de las que te interesa hablar.
¿Qué has escrito poemas? Un mito ha caído.
R&R
Estoy de acuerdo con usted, pianista. Y hablo con conocimiento de causa, creo que me he tragado todos esos manuales y más todavía, y nunca les he hecho demasiado caso.
Pero sí son útiles para algo: para reflexionar sobre tu guión. Una soplapollez de la Linda te puede traer a la cabeza una pregunta sobre tu propio guión, y de ahí detectar (por ti mismo), un error, un punto flojo, o descubrir nuevas ideas mejores de lo que ya tienes. En realidad, es como conversar de tu historia con un amiguete: aunque no tenga ni idea de guión, te ayudará a que tú lo defiendas, lo expliques, lo sobes... y hagas en tu cabeza un balance de lo que tienes entre manos.
En cuanto a lo de escribir... es el único gran consejo que se puede dar, claro que sí. Lo demás son complementes.
Yo debo llevar unas 37000 primeras páginas, y aún estoy empezando a comprender de qué va este oficio. Y cuando creo que me voy acercando a la verdad, todo se me viene abajo de nuevo. Somos sísifos de las palabras y los puntos de giro.
Abrazos
"Una soplapollez de la Linda te puede traer a la cabeza una pregunta sobre tu propio guión, y de ahí detectar (por ti mismo), un error, un punto flojo, o descubrir nuevas ideas mejores de lo que ya tienes."
Coño, si provoca todo eso no será tanta soplapollez, ¿no?
Xamaco, para contrastar a Sid leélo a Sid, el manual de guionista recomienda que leas muchos guiones
Bueno, yo soy lo mismo pero al revés. O sea, escribo guiones y no he sido capaz de terminarme un libro de "cómo escribir... bla, bla, bla" en mi vida.
Baci.
Ah, y para una vez que me apunto a un curso, el tío se pasa todo el puto día animándonos a que seamos políticamente correctos todo el rato, a que no nos atrevamos ni un poco. Mira, yo después de ver Weeds siento que este no es el país para escribir guiones de ficción televisivos.
Si es que no salimos de "La que se avecina".
yo diría, que en vez de temer pillar el síndrome del Tío Vanya, lo que hay que tener miedo a pillar es la Sydfilis, o quedarte Sydfilitico perdido que es peor.. ups.. yo también leí ese manual..
Quiero ser guionista. ¿Me prestas el libro del tal SidField?
cómpratelo, rácano.
Yo creo que los manuales son para hojear en tiempos de crisis, cuando estás atascado con una historia y quieres atascarte un poco más.
Me hace bastante gracia (el autor es un completo gilipollas pagado de sí mismo y pone los peores ejemplos de la historia) uno que se llama "Save the cat" de un tal Blake Snyder.
Por lo menos el tipo vive de escribir guiones en Hollywood y se le nota, para bien y para mal.
A cualquier profesional que se dedique activamnte a su profesión le aburre soberanamente escribir manuales sobre la misma.
La mayoría, como Goldman, prefieren contar anécdotas y movidas, que es mucho más entretenido para autor y lector.
Lo del manual de Syd Field me recuerda a lo de: ¡Aprende inglés en 30 días!
Seamos guionistas y dejemos a un lado la ciencia ficción.
Un poquito de respeto, por Dios santo... Que lo mío me costó...
¿En qué burdel se le puede visitar, sr pianista?
Sr Field, no se queje que ya ese está forrando bastante con sus obras :)
Pero... por qué son famosos McKee y Field? Por quéeeeee?
Agradecidooos, emocionadoooos, solamente podemos decir: graaaaciaaaas poooor veeeeniiir...
Disculpe usted la leve metedura de pata en esas tierras castellanoleonesas de Diós, usted ya sabe a que me refiero, un placer haberle conocido y más placer aún que no viniera finalmente la policia como usted pidió.
Hay, despiste y discreción nunca casan como debieran.
Pues me repito vilmente en mi referencia Forrest Gumpiana: Lo has dicho todo, tío. Otra vez.
De los manuales se pueden aprender cosas, claro. Pero mucho más se suele aprender de escribir, equivocarse... y hasta acertar.
Ese "hay" era un !Ay!
Nada más hay.
Seven, está usted muy disculpado. Y fue un gran placer conocerle. A ver si nos vemos con más calma.
Lo de la policía no lo recuerdo. Ya me dará más detalles en persona. ¡Hasta pronto!
Y para escribir guiones además hay que escribir.
Al llegar a su mesa, Steinbeck escribía todas las mañanas un puñado de cuartillas que iba echando a la papelera apenas terminaba.
Un curioso recogió una y vió que hablaba de sucesos vistos de camino al trabajo, como que un gato cruzó la calle y casi lo pisa un coche y otras trivialidades. Miró otra, igual. Sin poderse aguantar le preguntó a Steinbeck por qué escribía esas tonterías.
- Hombre, tengo que hacer un poco de calentamiento antes de empezar...
Es elemental, pero a algunos les apetece ser guionistas de repente. Como el que un día quiere ser astronauta y al siguiente guitarrista de un grupo de rock.
La teoría y la práctica. La verdad que han de ir unidas. Aprender a base de práctica es válido, pero los batacazos pueden ser abismales. El problema de la teoría es que muchas veces te limiten. He escrito algún guión, pero estoy a "años luz" de llegar a mi página 1000. Eso sí, siempre que voy a una librería compro algún guión. Cuando no entiendo algo lo contrasto con alguien que esté metido o busco información. En definitiva, todo es válido para el proceso de aprendizaje pero sabiendo discernir lo que lees. No te lo puedes creer todo. Incluso de lo peor a veces puedes sacar cosas buenas, sólo hay que saber observar.
Pues yo estoy de acuerdo con Pianista: escribe, escribe, escribe. Y si no te apetece: escribe.
Ello no quiere decir que no haga falta formarse y leer. Pero ante todo: escribe.
SD
Yo creo que los manuales producen una especie de efecto placebo en los aspirantes a guionistas. He leido varios y en general no valen un carajo pero me producen una extraña sensación de falsa seguridad.
Está claro que es absurdo, es como intentar aprender a follar mirando pelis porno.
En fin, mis símiles me están deprimiendo.
Segun esa logica, un medico no podria curar algo que no hubiese sufrido como enfermo...
Hay gente que sabe hacer algo pero no entiende como lo hace y no sabe explicarlo. Hay otras personas que entienden como se hace y saben enseñarlo, aunque no saben hacerlo. Son habilidades radicalmente diferentes.
Hola, comparto totalmente. Es lo que escribi varias veces en mi blog, para ser guionista hay que escribir, de nada sirve tener un titulo. El medico es medico una vez que se recibe, pero con las artes no pasa igual. Mira, aca escribi algo que considero muy gracioso que te dejo el link, pero de cualquier manera esto es un tema recurrente para mi, los nuevos creativos, los publicitas y toda la caterva de pelotudos, saludos.
http://elcuidadordelzoo.blogspot.com/2007/03/quiero-estudiar-cine...
Para escribir hay que tener ganas y estar inspirado. Sino mejor dejarlo para el siguiente día. Porque lo que escribas sin que te salga de las tripas es mejor tirarlo a la papelera. Hay que tener imaginación y sobre todo tienes que saber el final de la historia. Y para saber el final, debes de tener en alguna parte del hemisferio cerebral la estructura sólida de toda la trama. Y partir de ahí a echar chicha al relato. Así de simple ( una vez que sepas que vas a escribir que es lo complicado). Es mi método. Y ahí está la clave. El método. Cada maestrillo con su librillo.
Una vez compré un manual llamado el oficio del guionista de John Brady y si soy sincero no lo he leído entero jamás. Yo diría que no he leído ni un cuarto del libro. Ni puta falta que hace. Pero estoy de acuerdo con 999 que dice que de todo se aprende. Es una verdad como un templo. A ver si tengo ganas y me retomo esta tarde mi segundo guión de largometraje y logro llegar a mis primeras 200 páginas.
A veces es bueno aprender las reglas. Saber que existen, utilizarlas, escribir un guión conforme a ellas. Y después, romperlas y mandarlas a la porra. Claro está, que todos no podremos ser jamás Charlie Kauffman (algunos seguro que ni lo desean). Métodos los hay a miles, tantos como guionistas. Lo importante es que funcionen. A cada uno le funciona el suyo. Quizá si intenta otro también. Lo que no funciona es quejarse y no escribir. Pero si lo intentas, con todas tus fuerzas, al menos no te podrán echar en cara, como a algunos futbolistas, que no has sudado la camiseta. Y también es honroso (no por ello menos duro) que uno no sirve para ello. La mayoría de las veces este proceso es inconsciente y para nada explícito. Simplemente se siente, como "la fuerza".